sábado, 6 de diciembre de 2008

El día a día

Podríamos contar un día cualquiera, pero nos pareció mejor mostrar el último día de clase antes de Navidad. Fue igual que cualquier otro día, pero la actividad en la escuela fue algo más divertida.

Como cada mañana nos levantamos alrededor de las 5 de la madrugada, para poder desayunar tranquilamente y poder disfrutar de esta maravilla...



Los amaneceres desde nuestro apartamento, como podéis ver, son algo de envidiar, jejeje.


Después de levantarnos, vestirnos y preparar las mochilas, bajamos a casa de nuestro homestay para desayunar.


Como podéis ver el gusto de los australianos en decoración son un poco... rancios, y si no, mirad nuestro rellano.



Esta es la casa de nuestro homestay

Para desayunar, aquí, al igual que en Gran Bretaña, es típico desayunar una taza de té con tostadas

Aunque esta buena mujer quería hacernos reventar un poco con toda clase de comidas, pasteles, galletas,...

Camino del gym, veinte minutos de caminata (0 sea, muy cerquita en Sydney)

Después de nuestra clase de pilates, yoga o de una hora de natación, acudimos al College para estudiar, bueno, normalmente, jejeje.

Aquí estamos preparando nuestro villancico navideño para el recital después de la comida.

Una vez finalizadas las tres horas de clase de la mañana, y con solo cuarenta minutos para comer, tenemos que correr hasta el centro comercial que tenemos frente al college para poder comer alguna cosa más o menos sana (cosa que es difícil de encontrar, y nada barato, por cierto)

Yo estoy devorando un rollito de sushi y Daniel, nada más que una nutritiva y suculenta manzana (es para que parezca algo más)


Aquí os enseñamos algo más del centro comercial más grande de Australia, que por suerte tenemos junto a la escuela.

Esta, es una vista del college desde la puerta del centro comercial

Este es uno de los tres edificios que componen el complejo del centro comercial

Normalmente, después de comer nos acercamos a "eat" para tomar un té



En la siguiente foto podéis ver a algunos de nuestro compañero del college

Estos son tres de los compañeros de clase de Daniel: Elis y Carol de Brasil y Mathew de Francia

Por la tarde ( a las 12:30) se organizó un concurso de villancicos, en el que competían cada una de las clases de los distintos niveles, 17 en total.

Esto es una muestra de lo que hacemos en clase y en que estamos invirtiendo nuestro dinero, jajaja.


Dos de mis compañero de clase: Miguel de Chile y Felipe de Brasil

Abajo en la foto están unos amigos de España, de Madrid para ser más específicos, Manuel y Natalia



Por esto, casi ganan el concurso el grupo de elementary, jejeje. Quedaron los segundos

Ahí está Daniel, con sus dos amigas en la recepción. ¿A que no adivináis de dónde son?

De vuelta para casa, las 3 de la tarde... (Vista del centro comercial, bueno, de parte de él)



Una vez de vuelta en casa, y para que sigáis envidiando las vistas... Además podéis ver como cambia el tiempo en cuestión de una hora.


La tarde en casa, se pasa rápido, un par de horas de estudio más y algo de tele, que aunque no entendamos mucho, es bueno para mejorar nuestro inglés. Hora de la cena, las 7 en punto, jejeje que británicos.

Daniel sacándole partido a la thermomix, y haciendo desaparecer la morriña por la comida española.

Nuestras dos compañeras de piso, ese día, ya que cambiamos de compañía por semanas.

Nos agradecieron muy mucho el plato de salmorejo que pudieron degustar esa noche. Después de eso, no pudieron contener su adicción y a pesar de la tormenta que azotaba, salieron al balcón para fumar, ya que las normas impedían que fumaran en el interior. ¡¡¡Ya hay que tener ganas!!!

viernes, 5 de diciembre de 2008

Fly que te fly

Llego el gran día, 25 de Noviembre, después de meses y meses de preparativos, de mucho papeleo y de visitar alguna que otra vez la Embajada Australiana en Madrid, por fin estaba todo listo y las maletas hechas, ya no había vuelta atrás.






Aquí emprendimos el primer vuelo dirección Barcelona. Teníamos que pasar la noche allí, ya que el vuelo a Singapur salía temprano el día 26.




De llegada a Barcelona, y con todo el día por delante decidimos ir a visitar algunas cosas que todavía no conocíamos de la ciudad y que a demás nos quedaban cerca del hotel.





Paseamos por el "Parc de Montjuïc" y después fuimos a visitar el pabellón que Mies van der Rohe construyo para la exposición universal de 1929.






Para mi desgracia, estaban realizando una conferencia en el interior y no pude acceder. Tuve que conformarme con hacer unas cuantas fotos desde el exterior. Ese mismo día por la tarde, fuimos al Teatro Victoria a ver el último montaje de la compañía Tricicle, "Spamelot" (una comedia musical sobre la vida del rey Arturo). La obra nos gusto muchísimo, así que si tenéis ocasión de poder asistir, la recomendamos encarecidamente.



De nuevo en el avión y destino a Singapur (14 horas de vuelo por delante).




Por Dios, nunca había estado tanto tiempo sentado! Nos dio tiempo a ver cuatro películas, a jugar a la consola, a leer, a comer cada media hora (cada media hora te sacaban un tentempié y un zumo por si tenías hambre, y así durante toda la noche, jejeje, nos pusimos morados),... Además tuvimos la fortuna de coincidir en los asientos de delante con un matrimonio, ella de Huelva, el australiano, y nos introdujeron un poco en las costumbres australianas.


Ya de llegada en el Aeropuerto de Singapur, decidimos ir a visitar la ciudad, ya que teníamos 12 horas de espera antes de nuestro siguiente vuelo.
















La misma compañía aérea, nos ofreció un tour guiado a la ciudad de forma gratuita para amenizar nuestra espera. Fue un poco rápido y no pudimos ver a penas nada, pero bueno, a la vuelta a España la visitaremos con mucho más detenimiento. Esto es lo que pudimos recoger para vosotros.












Este es el León emblema de la ciudad










Estatua en honor del británico Thomas Stamford Raffles que liberó la isla del domino holandés.


Vistas del centro financiero de la ciudad desde la zona del City Hall.









Esta es la fachada del City Hall.




De vuelta al aeropuerto y todavía 8 horas por delante, uff!!! La verdad es que estábamos muy cansados, ya que en el trayecto no pudimos dormir más de media hora











Dimos muchas vueltas por el aeropuerto y al final Daniel acabó rindiéndose a la comodidad de esta butaca de la zona de música.



Como ya no podíamos más, y aprovechando que existían muchas zonas de relax en el aeropuerto, decidimos darnos una duchita, un masajito y una siesta de tres horas. Estas zonas disponían de unas especies de miniabitaciones separadas por biombos, con una especie de camas, en las cuales podías dormir durante un rato.





Un poco más descansados y a sólo dos horas del próximo vuelo, nos fuimos a la zona de embarque.



Para el que quiera saber como es un A-380 por dentro, aquí tenéis un planing del interior del avión



Nosotros estábamos más o menos en la cola de la planta baja del avión, en el pasillo central




Por fin embarcamos, última estación, directos a Sydney (9 horas de vuelo)






Nos dió tiempo otra vez a ver unas cuantas películas, a leer,... Aqui abajo podéis ver uno de los canales que cada uno de los viajeros tenia en sus pantallas. En el daban información detallada de las condiciones del vuelo: planos de situación, altitud del vuelo, información de los vientos, velocidad de crucero,...








Además podias jugar a la consola en estas pantallas, ya que disponian de más de un centenar de juegos





Detrás de nuestros asientos estaba la escalera para subir a la segunda planta




Y por fin, el día 28 de Noviembre a las 8:00h de la mañana, llegamos al aeropuerto de Sydney.